Derramé pirañas en un lago,
así sabrán despertar mañana.
Destapando los abrigos de pieles
para devolverlos a sus dueños.
Recordando momentos de la vida
que fueron más que un sueño.
Fui pequeña una vez,
ahora tengo nombre.
Seré mayor algún día,
ahora tengo hambre.
Curtida… con suavidad… pero fría
a veces.
Tengo alguna piedra
por el corazón. Mejor dentro,
que fuera hace frío.
Bebo agua de la calle,
canto a la voz de nada,
ni nadie.
Por cantar canto,
canto a los peces que nadan,
sin miedo a perderse,
sin miedo
a no volver a encontrarse.
Derramé pirañas en un lago,
así sabrán despertar mañana.
Recordando momentos de la vida
que fueron más que un sueño.
Recordándote, siempre,
te inmortalizó mi cerebro.